Trasteos y quintaje de guitarra

BREVE INTRODUCCIÓN

El trasteo es un sonido metálico parecido a un cerdeo que acompaña a algunas notas de la guitarra cuando esta no está bien ajustada o cuando se ataca excesivamente fuerte y se traspasan sus límites.

En algunos casos estos ruidos pueden no deberse a ninguna de las dos causas anteriores, si no a las resonancias de cuerdas, clavijas u otros elementos de la guitarra de más fácil solución. Aunque la verdad es que la mayoría de los trasteos son producidos por una mala curvatura del mástil o por el desnivelado de sus trastes.

Si las perturbaciones se producen en casi la totalidad del diapasón y se detienen al llegar a un traste determinado nos encontramos ante un traste desnivelado más alto que el resto y debemos limarlo.

La mayoría de los trasteos son producidos por una mala curvatura del mástil o por el desnivelado de sus trastes.

Por el contrario, si el ruido solo se percibe al pulsar la cuerda al aire y no al pisar los trastes, entonces deberemos subir o substituir el hueso superior o cejuela. Las cuerdas necesitan de un espacio mínimo entre la cuerda y los trastes para vibrar. Cabe tener en cuenta que el traste 12 de la guitarra es el punto donde las cuerdas alcanzan su mayor vibración y por tanto allí donde deberíamos reservar un mínimo de 2 milímetros de altura.

Sobre el quintaje de la guitarra, podemos decir que el origen de esta expresión proviene, probablemente, del hecho que la guitarra se afina por quintas, es decir, el quinto traste pisado es equivalente a la cuerda siguiente al aire (a excepción de la segunda cuerda). En relación a su significado, el hecho de que una guitarra este “quintada” depende de si la guitarra afina perfectamente, o no, y podemos comprobarlo mediante un afinador electrónico, si la nota producida por la cuerda al aire se corresponde con la nota producida al pisar la misma cuerda en el traste 12 y con su armónico.

En algunos casos estos ruidos pueden no deberse a ninguna de las dos causas anteriores, si no a las resonancias de cuerdas, clavijas u otros elementos de la guitarra.

En la guitarra clásica, el ajuste y quintaje se determina durante su construcción ya que el margen de maniobra es muy pequeño cuando el mástil, los trastes y el puente ya están encolados.

En la guitarra eléctrica, en cambio, la puesta apunto es mucho más maleable, puesto que podemos cambiar la inclinación del mástil, la altura de las cuerdas, su distancia a las pastillas y la distancia del puente.

En la mayoría de los puentes de guitarra eléctrica las cuerdas se apoyan en unos piezas mediante las cuales podemos determinar la longitud de la cuerda. Mediante unos tornillos podemos alejar el asiento de las cuerdas del puente y acercarlos al clavijero para acortar la longitud, o por el contrario, acercar los asientos al puente alargándola. Para determinar la posición volvemos a lo que argumentábamos anteriormente, la cuerda al aire debe sonar justo una octava más grabe que la cuerda pulsada en el traste 12.

El origen de la expresión “quintar” proviene, probablemente, del hecho que la guitarra se afina por quintas, es decir, el quinto traste pisado es equivalente a la cuerda siguiente al aire (a excepción de la segunda cuerda).

Hay otra manera de comprobar si la distancia es la correcta y por lo tanto está bien quintada. Tomando la referencia de los armónicos del quinto traste y el séptimo de la cuerda siguiente, pero no es perfecto. El intervalo entre la nota al aire y su armónico del traste número siete es lo que se denomina una quinta y en este caso encontramos diferencia entre la frecuencia que debería producir y la que en realidad produce porque como vimos en el artículo de lutheria, para determinar la distancia de los trastes aplicábamos la división por un número que resultaba de la raíz 12 de 2, para establecer la división de los trastes en lo que se denomina gama bien temperada, pero resulta que esta no se corresponde exactamente con la natural para este intervalo de quinta.

Para acabar tan solo hablaremos de la afinación de la guitarra. Antiguamente, como podemos comprobar en el apartado de historia de guitarra clásica, las guitarras con cinco órdenes se afinaban generalmente, la-re-sol-si-mi, es decir, la afinación actual pero sin la sexta cuerda, añadida posteriormente pero en la guitarra clásica actual es muy común el uso de otras afinaciones, como la afinación de sexta cuerda en re, bajándola un tono, o la afinación renacentista de mi-la-re-fa#-si-mi entre otras. Sea cual sea la afinación esta otorga a la guitarra otros timbres con armónicos naturales distintos y vibraciones por empatía de las cuerdas diferentes a la tradicional.