Construcción de una guitarra

LUTHERÍA

Del instrumento árabe Ud fue evolucionando la palabra luthier, que actualmente utilizamos para denominar a los constructores de instrumentos. En la actualidad con la palabra luthier no solo se denomina a aquellos que participan de la creación de un instrumento musical si no que esta definición también implica unas ciertas connotaciones artesanales. Con los avances industriales de que disponemos en nuestra época la construcción de un instrumento musical en una fábrica, en una cadena de montaje, no se puede calificar como luthería ya que esta no consta del proceso artesanal del que parece requerir la palabra luthier.

Además de la propia construcción del instrumento mediante procesos artesanales, un luthier es aquel que conoce de la historia de su instrumento, de su estudio, materiales y mecanismos o procesos de construcción. En el caso de la construcción de guitarras, los luthiers suelen ser denominados guitarreros, violeros o simplemente como constructores de guitarras.

A continuación describiremos, tan solo básicamente y con propósito de orientar, el proceso de construcción de una guitarra española o tradicional. Intentado ser objetivos no se especificarán grosores, medidas determinadas, ni distribuciones para baretajes mejores o peores, ya que estos extremos dependen en su totalidad del criterio de cada constructor.

Como hemos dicho, la descripción de la elaboración es para la construcción de una guitarra clásica o flamenca pero puede servir como guión para la construcción de una guitarra acústica. Sobre la construcción de una guitarra eléctrica no se hablará en este artículo, pero el proceso de quintaje, trasteos y afinación si que le puede ser de aplicación.

Empezaremos diciendo que la descripción del proceso de construcción resulta complicada, aún acompañándose de algunas fotografías o imágenes, por este motivo se recomienda a quien realmente pretenda iniciarse en el arte de construir guitarras que efectivamente acuda a un taller de guitarras o monte el suyo propio (aunque al principio solo se trate de un pequeño cuarto dentro de su vivienda habitual) pues a construir guitarras se aprende tan solo de una manera posible, construyéndolas.

Del instrumento árabe Ud fue evolucionando la palabra luthier, que actualmente utilizamos para denominar a los constructores de instrumentos.

A quien recién se inicie en la construcción de guitarras, y a los que durante el proceso de construcción se encuentren con problemas o impedimentos, tan solo deciros que no os preocupéis, pensad que como dijo el constructor de guitarras Jackson: “Algunos árboles simplemente no quieren ser guitarras”.

Árbol, el origen de la guitarra.
Árbol, el origen de la guitarra.

Antes de comenzar el proceso convendría disponer de algunas herramientas o elementos que nos resultarán necesarios para la construcción de la guitarra, como son: un juego de formones, cepillos y cuchillas para poder regruesar las maderas, disponer de un juego de sierras y serruchos, unos sargentos y unas pinzas para poder sujetar o encolar los distintos elementos que conformarán la guitarra.

También convendría contar con lijas de diferente tipo de grano, y limas o escofinas, así como de una maza de plástico. La cola utilizada debe ser especial para construcción de guitarras, no puede ser cola de carpintero, porque la cola que utilicemos debe cristalizar con facilidad y las colas blancas tardan mucho en secar.

Además de la propia construcción del instrumento mediante procesos artesanales, un luthier es aquel que conoce de la historia de su instrumento, de su estudio, materiales y mecanismos o procesos de construcción.

Necesitaremos una prensa, con varillas de su medida, así como un domador de aros (una resistencia que al coger temperatura nos ayudará en el proceso de curvar los laterales de la guitarra mediante calor) y por último, solo recordar que es aconsejable disponer de maquinaria de carpintería como disco, cepilla, regruesadora o sinfín que nos ahorraran tiempo y esfuerzo, sobretodo al tratar los tablones en bruto, antes de empezar la construcción propia de la guitarra.

El proceso se inicia con la elaboración de una plantilla y el molde, interior o exterior, con las medidas de la tapa, es decir el ancho inferior, superior y la curva central, así como el largo de la tapa hasta el traste número 12. El molde nos servirá para poder ensamblar la tapa con los aros, el mástil y su baretaje interior. Para la elaboración de los mismos hay que elegir materiales que eviten en la medida de lo posible que la cola se adhiera a ellas.

Molde de guitarra. Foto de archivo (1970). Autor constructor de guitarras George Bowden
Molde de guitarra. Foto de archivo (1970). Autor constructor de guitarras George Bowden

Las maderas a utilizar para cada elemento de la guitarra así como sus características se pueden consultar en el apartado de maderas para guitarra.

Primero elaboraremos la tapa armónica de la guitarra y para ello seleccionaremos dos piezas de cedro o abeto para conformar el tablero sobre el que marcaremos la plantilla.

La selección de las tapas, sus características y la disposición de sus vetas podemos consultarla en el apartado de madera para guitarra y antes de proceder a la unión de los tablones aseguraremos que su junta sea perfecta, de no ser así, cepillaremos para ajustarlas y poder encolarlas.

En el caso de la construcción de guitarras, los luthiers suelen ser denominados guitarreros, violeros o simplemente como constructores de guitarras

Para unirlas usaremos un método bastante antiguo, con cuerdas y cuñas, como se ve en la foto. Una vez unidas marcamos la plantilla y cortamos la tapa por la silueta marcada y regruesaremos la tapa con una regruesadora o lija hasta propiciarle el grosor deseado.

Proceso de encolado con cuerdas y cuñas. Foto de extraída de la web del Luthier Antonio Morales
Proceso de encolado con cuerdas y cuñas. Foto de extraída de la web del Luthier Antonio Morales

La disposición de las barras armónicas, el abanico, sus medidas y número depende de cada constructor y su experiencia. Muchas veces se ve limitado por la posición y diámetro de la boca.

Una vez determinado el lugar donde irá la boca, marcamos su vértice y dibujamos su diámetro con un compás sobre la tapa así como el grosor que tendrá su roseta.

Procederemos a cortar la ranura de la boca y en su exterior profundizaremos el grosor de la roseta para posteriormente poder encolar la boca mediante la prensa y con sus varillas.

Proceso encolado en prensa. Foto original Guitarras Morales
Proceso encolado en prensa. Foto original Guitarras Morales

Sea cual sea la distribución de las barras armónicas y abanico, estas se elaboran a partir de listones de abeto o cedro proporcionándoles el grosor y medidas establecidas. Una vez perfiladas procedemos a encolar las barras a la tapa armónica de nuevo mediante la prensa y sus varillas.

De cedro, caoba, u otros materiales fabricaremos el mástil, y de unos tablones (encolados estilo laminado) elaboraremos el zoque y lo encolaremos en la parte inferior del mástil. Esta pieza nos servirá para unir el mástil a los aros (costados de la guitarra). En la parte superior del mástil se encola otra madera, inclinada, denominada pala donde se alojará la cabeza de la guitarra, símbolo característico de cada constructor.

A continuación se perfila el mástil, y una vez finalizado lo encolamos a la parte superior de la tapa armónica mediante sargentos.

La madera para el resto de la caja armónica, aros y fondo, así como sus características y su selección también se pueden consultar en el apartado de madera para guitarra. El modo de construcción del fondo, una vez decidido el material, es similar al de la tapa, con la excepción de que en el centro de las dos maderas se aloja una decoración (normalmente) y debajo de la misma se coloca una tira de cedro denominada refuerzo de fondo.

A construir guitarras se aprende tan solo de una manera posible, construyéndolas.

El fondo al igual que la tapa contiene barras armónicas que lo cruzan de extremo a extremo, en el caso del fondo estas barras suelen elaborarse con cedro.

En lo referente a los aros o costados de la guitarra seleccionaremos dos piezas de madera, el ancho de las mismas determinará la profundidad de la caja de resonancia de la guitarra. Las maderas de los laterales por norma general debe coincidir con la madera de la que está compuesto el fondo del instrumento.

Una vez ya dispongamos de los aros les propiciaremos la curvatura adecuada. Este proceso de curvar los aros se denomina domar los aros, y consiste en humedecer los aros con una esponja para posteriormente presionar lentamente con el mismo sobre el domador de aros. El domador de aros no es más que un hierro que mediante fuego o una resistencia se calienta con el objeto de curvar los aros al presionar sobre el mismo.

Proceso de domar aro.
Proceso de domar aro.

Ahora que disponemos de la tapa, el mástil, fondo y aros, procedemos a montar lo que será la caja de resonancia de la guitarra. Para ello usaremos el molde, que puede se interior o exterior. En el molde interior la tapa, los aros y el fondo se unen mediante refuerzos de aros, y en los moldes exteriores la tapa y los aros se unen mediante peones y los aros y el fondo mediante lo denominado refuerzo de aros.

Los peones son unas pequeñas piezas triangulares de cedro mediante las cuales unimos la tapa con los aros. Una vez encolados, ya podemos encolar el fondo y cerrar la caja de resonancia. Esta unión la llevaremos a acabo mediante el refuerzo de aros, que son unas tiras de cedro en forma de cremallera que bordearán los aros en su parte superior.

“Algunos árboles simplemente no quieren ser guitarras”

Una vez con la caja ya cerrada, prepararemos los filetes (perfiles de la caja de resonancia) mediante combinaciones de chapas hasta confeccionar la decoración deseada y posteriormente practicaremos unas ranuras a lo largo de los bordes de la caja para encolarlos. Los filetes se encolan utilizando cuerdas o gomas alrededor de la guitarra.

Proceso encolar filetes con cuerdas.
Proceso encolar filetes con cuerdas.

En la parte superior del mástil, en la pala de la guitarra, usaremos la broca adecuada para elaborar los orificios y ranuras necesarias para alojar el clavijero, o clavijas de palo, dependiendo del mecanismo del que dispongamos para la guitarra.

Encima del mástil, a lo largo del mismo, encolaremos el diapasón, como vimos en el apartado maderas para guitarra, la madera óptima para el diapasón es el ébano, lo perfilaremos hasta ajustarlo al grosor del mástil y con una regla larga procederemos a marcar el lugar de cada traste.

Para determinar la posición de cada traste tomamos la longitud de la cuerda, es decir, la distancia que habrá entre el hueso del puente y la cejuela superior (normalmente 65 cm) y vamos dividiendo esta distancia por 1,059463 (la raíz duodécima de 2) y el resultado de nuevo por 1,059463 para determinar donde se alojará cada traste.

Hacemos las ranuras a la distancia correspondiente e introducimos en ellas los trastes, normalmente de alpaca, valiéndonos de un martillo de goma. Conviene comprobar y chequear la altura de los mismos para prevenir trasteos posteriores.

Una parte muy importante de la guitarra, por su transcendencia en la cadena de generación del sonido, es el puente. Este elemento es característico en cada constructor, también determinará la altura de las cuerdas en la mano derecha. El puente se encola en la parte superior de la tapa. La distancia a la que se sitúe es crucial ya que determinará la longitud de cuerda y, por lo tanto, la longitud de la cuerda y la distancia de los trastes. Para encolar el puente podemos valernos de unos sargentos especiales que se pueden introducir por el orificio de la boca, o también encolarlo tradicionalmente mediante cuerdas.

Foto proceso encolar puente de guitarra.
Foto proceso encolar puente de guitarra.

Ahora ya podemos proceder a lijar toda la guitarra, con diferentes granos para su posterior barnizado.

Para el barnizado de la guitarra podemos optar básicamente por dos modos de barnizado, con poliuretano a pistola (que es el modo de barnizado más usual en guitarras industriales) este modo de barnizado proporciona un gran brillo a la guitarra, pero a la vez perjudica el sonido final del instrumento. El otro modo de barnizado, que es el modo artesanal, se denomina barnizado a muñequilla, o barnizado de goma laca. El barnizado a goma laca no proporciona el brillo que proporciona el poliuretano, pero perjudica menos la capacidad sonora del instrumento.

Para barnizar a goma laca se empieza el proceso tapando primero los poros de la madera aplicando piedra pómez. Las posteriores pasadas a muñequilla se irán compaginando con un lijado superficial posterior hasta obtener el acabado deseado.

Por último colocaremos la etiqueta en el interior del instrumento para poder acreditar nuestra autoría, introduciremos el clavijero y daremos a luz a nuestra guitarra encordándole las cuerdas.